TANGENCIAS (1). UKIYO-E Y MANGA

"Ola en alta mar en Kanagawa", realizada por Hokusai entre 1831 y 1834 y considerada como obra cumbre y auténtico icono representativo del grabado japonés, denominación europea un tanto simplista de lo que en Japón es conocido por ukiyo-e, una forma de arte gráfico única en el mundo que cuenta con una rica tradición de 300 años y algunas de las obras de arte mas exquisitas, sutiles y delicadas de las historia de la pintura.

La traducción literal de ukiyo-e es la de "estampas del mundo que fluye", que no es otro que el mundo siempre cambiante formado por las pequeñas cosas agradables de la vida: un claro de luna, unas hojas de arce o el movimiento de un pincel deslizándose sobre papel.

Se trata de
láminas en las que se representan las mas variadas escenas de la vida en Japón: escenas históricas, vistas famosas, vida cotidiana, animales y plantas, teatro kabuki o erotismo, entre otras, y que eran vendidas sin encuadernar por los editores a una clientela mayoritariamente de clase burguesa.

Su origen se remonta al periodo abierto tras el incendio que en 1657 destruyó Edo, la actual Tokyo, y se prolonga prácticamente hasta 1950, fin de la 2ª Guerra Mundial y fin del modo de vida tradicional japonés, basado fundamentalmente en el aislamiento cultural.

La técnica empleada era la xilografía o grabado en madera, desconocida en occidente, mediante la cual se imprimía el motivo sobre un papel especial, blando y absorbente, con ayuda de rodillos, obteniéndose un gran número de copias, que si bien inicialmente eran monocromas, muy próximas a la pintura sumi-e realizada con tinta negra y agua sobre papel, su evolución técnica permitiría finalmente una rica policromía de hasta 15 colores.

Los creadores mas conocidos fueron Hokusai (1760 / 1849), el de mayor transcendencia e importancia, e Hiroshige (1797 / 1858), el último gran maestro, si bien se podrían añadir muchos otros, como Harunobu, Kiyonaga, Monorobu, Utamaro ...

Y ... ¿donde se encuentra el punto de contacto de esta rica tradición con el mundo de la historieta? Pues en que la historieta japonesa tuvo su origen dentro de esta forma artística y de la mano precisamente del principal y mas activo de sus creadores, Hokusai, quien en 1814 acuñó la palabra manga, para referirse a unos cuadernos donde abocetaba temas diversos, como caras con expresiones caricaturescas.

Abajo, ideograma de la palabra manga, resultado de la unión
de los ideogramas chinos "man", que significa dibujos, y "ga", que significa involuntarios o, mejor, irresponsables.



A continuación, una breve muestra de los cuadernos de bocetos, o mangas, de Hokusai.





Resulta evidente que entre estos bocetos de Hokusai y el manga actual hay todo un mundo, pues mientras el ukiyo-e se estancaba para morir, el manga iniciaba un proceso de intensa evolución, destacando la influencia del cómic y cine norteamericano en general y la de Osamu Tezuka (1912 / 1989) en particular, figura ésta última de dimensiones colosales, cuya aportación al medio equivaldría en occidente a las de Disney, Eisner, Kirby y Hergé juntos, tal es la envergadura del trabajo por él desempeñado.

Dicho esto, los bocetos de Hokusai apuntan en una dirección de trabajo muy concreta: predominio de la línea sobre la mancha, esquematismo en la figura y rostro humanos, gusto por lo caricaturesco, ... y precisamente ésta dirección y no otra es la seguida de un modo mayoritario por los mangakas hasta hoy. Esa es su importancia, la de haber marcado la dirección, y no la anecdótica de haber dado nombre al género.

Pero además, si rastreamos la influencia de los ukiyo-e en algunos mangas clásicos como "Ikkyu", escrito y dibujado en 1992 por Sakaguchi (1942 / 1995), nos encontraremos con que la filosofía del mundo que fluye subyace en la narración y es observable en los detalles intercalados a modo de pequeñas viñetas.

Y una última reflexión. Los orígenes de la historieta occidental, a la vista de lo expuesto, se nos antojan de inferior prestigio que los del manga. No es lo mismo proceder de un género creado por un gran maestro de la pintura que de uno iniciado en revistas y periódicos, con todos los respetos a estos últimos. Al menos no es lo mismo desde el punto de vista artístico. Sin embargo, la historia casi nunca nos ofrece una imagen real del pasado, sino que lo distorsiona hasta que se ajusta a los intereses del presente. Con ésto quiero decir que lo verdaderamente importante no es la paternidad del manga, sino lo que se desprende de ello y que es el enorme aprecio del pueblo japonés al manga, hasta el punto de atribuir su origen al mas importante de sus creadores gráficos. Si extrapoláramos lo anterior a España, quizás los tebeos se llamarían caprichos y su padre Francisco de Goya.

A continuación, selección de imágenes de la obra de estos tres genios del arte gráfico: Hokusai, Hiroshige y Sakaguchi, con una muestra de tangencias entre ambas disciplinas: ukiyo-e y manga.

HOKUSAI

HIROSHIGE


SAKAGUCHI

Aparentemente muy sencillo, el dibujo de Sakaguchi puede llegar a definir elementos arquitectónicos con una precisión absoluta, como observamos en la cornisas de madera a la izquierda. Idéntica pericia nos demuestra en las imágenes superior e inferior en el uso de las sombras, dosificándolas con sabiduría.

En las viñetas situadas a continuación vemos una muestra clarificadora de como Sakaguchi aborda el dibujo de la figura humana, la arquitecura y el paisaje. La esquemática y hokusaiana representación de la figura humana contrasta con el realismo con que se acomete la representación de la naturaleza, contraste muy cercano al que podemos ver en Hergé, si bien con resultados gráficos muy diferentes, pues la referencia en el caso del franco-belga es George Mc Manus y su serie "Educando a papá". En el dibujo de la arquitectura, da un paso mas allá y recurre a un detalle extremo que nos demuestra un profundo conocimiento en la materia.

Por otra parte, un poco mas abajo, podemos recrearnos en las dos viñetas donde Sakaguchi representa el sonido del viento. Algo doblemente dificultoso, pues tanto el viento como cualquier sonido son invisibles. Y sim embargo lo consigue con una sencillez y maestría pasmosas, deteniendo la narración para representar este detalle sin importancia, solamente por el hecho de ser algo hermoso. Nada mas próximo al espíritu del ukiyo-e.






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La representación esquemática de la figura humana y la forma de transmitir la senación deen movimiento es muy similar a la del grabado de Hiroshige.


















Una muestra de rostros de los personajes de la serie con distintas expresiones, en los que la influencia de Hokusai es patente.


12 comentarios:

Alberich el Negro dijo...

Curiosa entrada, Agudus, de un tema muy desconocido por nuestros andurriales de Occidente. Empiezas fuerte la sección de tangencias (y arriesgando)...

Un saludo.

tristan dijo...

Cuenta la leyenda que aparte de influir en pintores como Manet, Monet o Renoir, estos artistas del grabado influyeron poderosamente en jóvenes autores de comics de prensa americanos como Noel Sickles y Milton Caniff.
Ahí es nada.

anguloagudus dijo...

Alberich> Ya me dirás cuando termine la entrada (por despiste me la he dejado abierta, pero da igual, la construimos entre todos). La colección que tengo de grabados de Hiroshige es alucinante y mucho mas próxima al cómic que la pintura occidental, por poner un ejemplo.

anguloagudus dijo...

Tristan> Pues casi forzosamente, si querían ver ambientes para incorporar a Terry , lo mas sensato era buscarlos en esta fuente inagotable de imágenes de Japón. Me abres otra línea de trabajo, y muy interesante.

PAblo dijo...

Tengo que reconocer que me has sorprendido con esta entrada y la relación que estableces entre "Slam Dunk" y el ukiyo-e.

Sin embargo, la influencia del grabado japonés y algunos de los autores que apuntas en tu artículo (me alegro que te animes a escribir) resulta patente en algunos de los autores clásicos del manga como Kojima en obras impagables como "El Lobo Solitario y su Cachorro" o incluso en autores modernos elogiados por las vanguardias como Suehiro Mauro.

Te dejo una entradita que dediqué a "El lobo solitario y su cachorro" en la que hablé del tema.

http://ellectorimpaciente.blogspot.com/2008/02/el-lobo-solitario-y-su-cachorro-de.html

Impacientes Saludos.

anguloagudus dijo...

Lo de Slam Dunk no es mas que una coincidencia, un homenaje al baloncesto tras la brillante competición realizada por nuestra selección en las Olimpiadas.

Los manga que estoy analizando en profundidad son el Lobo Solitario, como bien me apuntas, e Ikkyu.

Gracias y un saludo.

PAblo dijo...

"Ikkyu" lo tengo yo también pendiente de una próxima entrada. ;-D

Impacientes Saludos.

Anónimo dijo...

Impresionante trabajo, desde luego que son patentes las influencias y el respeto y admiración del manga hacia sus antecesores. Aunque el ejemplo que pones es de un manga de gran calidad. Me ha gustado tu referencia a Goya porque puede ser una influencia clara respecto a los primeros autores de historieta como Apeles Mestres, Pons etc.
Un saludo y sigue con esto, un gran blog
Miguel.

anguloagudus dijo...

Gracias por tus palabras, Miguel, porque como decía Alberich al principio, esta es una entrada arriesgada, pues supone una temática desconocida muchos.

Lo de Goya, se me ocurrió durante la redacción de la entrada, al explicar lo que aprecia el pueblo japonés al manga me di cuenta de lo torpes que somos. A poco que profundicemos podemos demostrar que Goya es el padre de la historieta española, y hasta el nombre de caprichos sería oportuno (un ejemplo nos lo explica Rotebor en Chiquirritipis) y muy parecido al de dibujos irresponsables.

Es que tenemos lo que nos merecemos.

Anónimo dijo...

Interesante entrada: todo lo que contribuya a difundir el conocimiento sobre la influencia de la pintura tradicional japonesa en el manga actual merece la pena (mucho más estudiada está la influencia sobre la pintura moderna europea, especialmente el impresionismo: no es leyenda, como dice otra persona más arriba, es que Monet tenía una impresionante colección de ukiyo-e en su casa, por ejemplo).

Unas precisiones, sin embargo. Temo que te has dejado contagiar -no es difícil- por el clásico orientalismo, por la belleza exótica de lo que calificas como "mundo siempre cambiante formado por las pequeñas cosas agradables de la vida". En realidad, el "mundo flotante" hace referencia al mundo asociado a los barrios del placer que tan en boga se pusieron al florecer en aquella época la clase comerciante. Lugares de delicadas geishas, sí, pero también de prostitución, de tabernas, de actores, carreteros, samurais, comerciantes, criados, sirvientas, etc. Por extensión, pues, el mundo flotante se refiere a este ambiente de ciudad moderna, en oposición a la estrictamente feudal, y que también, simbólicamente, puede extenderse a todo el mundo terrenal, el que cambia o "flota", en oposición al paraíso de Buda.

Por eso el ukiyo-e refleja muchos aspectos de este mundo, no sólo la pura belleza, sino también imágenes costumbristas, o incluso feístas, como es el caso de uno de sus ejemplos más conocidos, un grabado de Hiroshige en que muestra la bosta de los caballos: http://www.hiroshige.org.uk/hiroshige/100_views_edo/images/100_views_edo_086.jpg
En el fondo, esto también es interesante en la relación con el manga, pues lo que hubiera sido tabú en la pintura clásica europea, es hasta cierto punto normal en la japonesa, de ahí que en el manga alternen también los momentos serios y hermosos con los humorísticos y chuscos, cosa que en general molesta bastante a la gente que se acerca por primera vez a estos tebeos.

Bueno, perdón por extenderme tanto, pero es un tema que me interesa mucho.

Saludos,

F.

PD: ah, otra precisión, el ukiyo-e no se "estancó para morir" en absoluto, se fue transformando y si acaso cambiando de nombre, pero siguió muy vivo entrando el siglo XX (con maestros como Hasui) y aún ahora se sigue experimentando con representaciones más abstractas que las tradicionales, pero usando casi las mismas técnicas.

anguloagudus dijo...

Te agradezco el comentario y el talante con el que está escrito. Aunque el ukiyo-e me fascina desde hace muchos años, no he conseguido material adecuado para entenderlo hasta hace muy poco y por una doble vía: internet y Taschen. Antes de esto, el vacío editorial.

Muy buena apreciación al referirte que excluyo del análisis gran parte del ukiyo-e. Era consciente de ello, pero no de sus consecuencias, es cierto, y me sigue sorprendiendo la capacidad del manga para hacer coexistir lo excelso con lo desagradable (desde el punto de vista occidental). También se da entre la violencia extrema y la poesía.

Mas que fascinarme el orientalismo, me fascina su elegancia, lo exquisito de sus propuestas formales en los paisajes, pero no me sucede lo mismo con las geishas o el kabuki.

Estoy preparando otro análisis sobre la influencia del maga en Frank Miller. Espero no tardar mucho.

Saludos.

Anónimo dijo...

También yo he aprovechado mucho internet para aprender sobre el ukiyo-e. Curiosamente, algunas de las páginas más interesantes son comerciales, como ukiyoe-gallery.com, con maravillosos ejemplos de shin hanga (los ukiyo-e del siglo veinte). En cuanto a Taschen, alucinante su edición de las 100 vistas de Edo de Hiroshige, si no la tienes aún, no lo dudes, es una preciosidad. Pero es cierto, el vacío editorial es enorme en España (por no mencionar ediciones penosas como la de vistas del Fuji de Hokusai, que me he negado a comprar). Yo he tenido suerte, he podido recorrer librerías de viejo en Argentina y México donde hay verdaderas maravillas (desde incríbles libros de shunga, hasta una edición de lujo de Shueisha en los años 60, de láminas de Harunobu con una calidad de impresión digna de ser enmarcadas -cosa que haré en un futuro). Si alguna vez tienes ocasión de ir a alguno de estos países, no dejes de curiosear a ver qué encuentras, merece la pena.

Sí, ya no quería escribir tanto en mi comentario anterior, pero la violencia y lo grotesco también, como en el manga, está muy presente en el ukiyo-e. Algunas de las escenas de fantasmas de Hokusai son verdaderamente escalofriantes, y no pocas veces son homenajeadas en el manga, e incluso en el anime (por ejemplo, la parada de los monstruos en Pompoko, de Takahata). Ejemplos como estos deben sonar a cualquier amante del manga o del cine japonés:
http://www.loc.gov/exhibits/ukiyo-e/images/8749s.jpg
http://www.loc.gov/exhibits/ukiyo-e/images/8750s.jpg
http://www.loc.gov/exhibits/ukiyo-e/images/8748s.jpg

A mí sí me gustan las pinturas de geishas, aunque sí coincido en que, al igual que las de actores, no son de mis favoritas, prefiero también los paisajes. Eso sí, nunca he tenido ocasión de presenciar una obra de kabuki en directo, pero algunos ejemplos que se ven en cine (como en "Historia del último crisantemo" de Mizoguchi o "La venganza de un actor" de Ichikawa) sí me resultan fascinantes.

Espararé con interés el artículo sobre Miller, será sin duda una perspectiva interesante sobre un autor del que ya se ha dicho tanto. ¡Ánimo!

F.

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